La almohada perfecta no es un modelo universal: es la que mantiene la cabeza y el cuello en una posición cómoda según tu postura, tu complexión y la firmeza del colchón. Para elegir bien, empieza por tres decisiones: altura, firmeza ...

Dormir con muchas almohadas no demuestra que una persona se sienta sola, ansiosa o insegura. El número, por sí solo, no permite interpretar el estado psicológico de nadie. Una cama puede tener varias almohadas por postura, apoyo corporal, lectura, embarazo, ...